segunda-feira, 13 de agosto de 2012
Julio de la Vega Rodríguez nació en
Puerto Suárez, Santa Cruz (Bolivia), el 4 de marzo de 1924. Murió en 2010
a sus 86 años. Su cuerpo fue velado en su domicilio de la zona de Sopocachi.
Fue enterrado en el cementerio Jardín de la ciudad de la Paz. Fue novelista,
poeta, dramaturgo, abogado, docente y director de la carrera de literatura de
la UMSA. También era Crítico de cine y teatro. El festival de
Teatro de los Barrios lleva su nombre. Fue miembro sobresaliente de la
agrupación “Segunda Gesta Bárbara” movimiento literario boliviano de mediados
del siglo XX. En poesía, ha publicado Amplificación temática(1957),
Temporada de líquenes(1960), Poemario de exaltaciones (1966), libro con el que
ganó el primer premio del Concurso de Poesía “Franz Tamayo”, de la Alcaldía
Municipal de La Paz Por último, el poemario Vuelos (1993).
En 2004, recibió la Medalla “Pablo Neruda” otorgada por el Gobierno de Chile, en mérito a sus sobresalientes obras literarias. En 1969, obtuvo la primera mención del Premio “Erich Guttentag”, con su novela Matías, el apóstol suplente, que se publico en 1971. En 1980 y 1998 salieron a la luz pública otras dos ediciones de esta novela. En 1986, fue lanzada la primera edición de su segunda novela, titulada Cantango por dentro, y la segunda edición de ésta, en 2005.
Entre sus obras inéditas figura la novela Condenado a academia perpetua, escrita en los años 80 del siglo pasado. En el género teatral, ha escrito El sacrificio (1965), Se acabó la diversión (1973), y La presa (1984). Estas obras fueron representadas en varios escenarios de La Paz, Sucre y Santa Cruz.
Ejerció el periodismo durante mas de 20 años en el periódico paceño “Hoy” donde publicaba regularmente columnas de crítica en arte, cine y literatura. Ha sido catedrático y director de la Carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés, desde 1971 hasta 2000. Ingresó en la Academia Boliviana de la Lengua el 19 de febrero de 1976.
Eduardo Mitre lo define: "Poeta del viaje y de la aventura, De la Vega lo es en igual medida del amor. Su poesía amatoria es una constante presente en toda su obra. Pese a los desniveles que en la misma ofrece, De la Vega es sin duda uno de nuestros más notables poetas del amor o, más precisamente, del amor-pasión que se alimenta del obstáculo erigido por la ausencia o la interdicción social".
Su sobrina Lupe Cajías escribió una carta de despedida e en ella lo define como "Experto en escuchar, una de las virtudes humanas más perdidas, fue amigo de los sobrinos, pero sobre todo de las hijas y de los nietos. Para los chiquitos es como un niño más; quizá desde la sensibilidad de la niñez es más fácil comprender que ese ser humano que nos lleva de la mano es un ser único porque no riñe, no juzga, no chantajea ni censura y es un cómplice de las faltas y de las mañas”.
En 2004, recibió la Medalla “Pablo Neruda” otorgada por el Gobierno de Chile, en mérito a sus sobresalientes obras literarias. En 1969, obtuvo la primera mención del Premio “Erich Guttentag”, con su novela Matías, el apóstol suplente, que se publico en 1971. En 1980 y 1998 salieron a la luz pública otras dos ediciones de esta novela. En 1986, fue lanzada la primera edición de su segunda novela, titulada Cantango por dentro, y la segunda edición de ésta, en 2005.
Entre sus obras inéditas figura la novela Condenado a academia perpetua, escrita en los años 80 del siglo pasado. En el género teatral, ha escrito El sacrificio (1965), Se acabó la diversión (1973), y La presa (1984). Estas obras fueron representadas en varios escenarios de La Paz, Sucre y Santa Cruz.
Ejerció el periodismo durante mas de 20 años en el periódico paceño “Hoy” donde publicaba regularmente columnas de crítica en arte, cine y literatura. Ha sido catedrático y director de la Carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés, desde 1971 hasta 2000. Ingresó en la Academia Boliviana de la Lengua el 19 de febrero de 1976.
Eduardo Mitre lo define: "Poeta del viaje y de la aventura, De la Vega lo es en igual medida del amor. Su poesía amatoria es una constante presente en toda su obra. Pese a los desniveles que en la misma ofrece, De la Vega es sin duda uno de nuestros más notables poetas del amor o, más precisamente, del amor-pasión que se alimenta del obstáculo erigido por la ausencia o la interdicción social".
Su sobrina Lupe Cajías escribió una carta de despedida e en ella lo define como "Experto en escuchar, una de las virtudes humanas más perdidas, fue amigo de los sobrinos, pero sobre todo de las hijas y de los nietos. Para los chiquitos es como un niño más; quizá desde la sensibilidad de la niñez es más fácil comprender que ese ser humano que nos lleva de la mano es un ser único porque no riñe, no juzga, no chantajea ni censura y es un cómplice de las faltas y de las mañas”.
Fragmento del poema "¿Quién
es Ninoskha Méndez?"
“No me veréis con ella
nunca
porque el amor es el
secreto de la cita.
Sabed que camino con ella entre
árboles nocturnos,
que su casa
está situada en los límites
de lo real y el sueño
que para verla debo tomar el
‘Viento de
las Once’
que pasa por la ruta láctea
y me deja en las luces de su
puerta donde debo
decir el santo y seña:
‘Viva la oscuridad
y me estrello en la angustia como
el mar en la
roca,
por eso vengo a ti a iluminar mi
boca!’”
Disponível nos
sites: http://estanteboliviano.blogspot.com.br/2010/11/duelo-por-julio-de-la-vega.html // http://www.abolen.org/Biografias/Julio_de_la_Vega.pdf // http://www.educabolivia.bo/educabolivia/micrositios/biografias_y_efemerides/biografias/contenido/personajes/pdf/julio_de_la_vega_rodriguez.pdf acessado
dia 13 de Agosto de 2012 às 15:54.
terça-feira, 31 de julho de 2012
“I have always thought of translation as a way to enrich a language. If you write an original work in a particular language you are likely to exhaust that language’s own resources, if I may say so. If you translate, you import the riches contained in foreign languages into your own by means of felicitous commerce.” (Lefevére:1992:37)
O trecho acima foi extraído do prefácio com que o clérigo, poeta
e tradutor francês Jacques Delville (1738-1813) apresentou e
justificou sua tradução das Geórgicas de Virgílio, publicada em
1769.
Se nos valermos do pensamento de Delville e se tomarmos a
liberdade de expandi-lo com as reflexões de George Steiner em seu artigo “Que é Literatura Comparada’’, teremos boas razões para nos empenharmos em uma breve meditação sobre as relações entre Tradução Literária/Estudos de Tradução e a Literatura Comparada, esta última como uma disciplina dos Estudos em Teoria Literária.Vejamos o que Steiner tem a nos dizer:
Todas las facetas de la traducción – su historia, sus medios léxicos y gramaticales, las diferencias de enfoque, que van desde la traducción interlineal, palabra por palabra, hasta la más libre imitación o adaptación metamórfica – tienem un valor crucial para el comparatista. El comercio que se da entre las lenguas, entre los textos de distintos períodos históricos o formas literarias, las complejas interacciones que se producen entre una traducción nueva y las que la han precedido, la antigua pero siempre viva batalla entre ideales, entre ‘’la letra’’ y ‘’el espíritu’’, es el de la literatura comparada misma. (1997:150)
Habitando o mesmo universo, ou seja, discutindo o objeto de estudo da Literatura Comparada, Leyla Perrone-Moysés também nos oferece sua perspectiva:
Estudando relações entre diferentes literaturas nacionais, autores e obras, a literatura comparada não só admite, mas comprova que a literatura se produz num constante diálogo de textos, por retomadas, empréstimos e trocas. A literatura nasce da literatura; cada obra nova é uma continuação, por consentimento ou contestação, das obras anteriores, dos gêneros e temas já existentes. Escrever é, pois, dialogar com a literatura anterior e com a contemporânea. (1990: 94)
Buscando mais familiaridade com a área do comparativismo literário, uma pesquisa em diferentes obras pertinentes nos mostrou que definir com precisão o âmbito de ação da disciplina é tarefa ingrata. Variam as definições, variam os enfoques, variam as delimitações do seu campo de pesquisa/trabalho. Prova está na obra “Que é Literatura Comparada” onde os autores Brunel, Pichois e Rousseau oferecem uma outra definição do objeto da Literatura Comparada: “parece múltiplo como o mundo e perpetualmente fugidio. De que trata a literatura comparada? Das relações literárias entre dois, três, quatro domínios culturais entre todas as literaturas do globo? Tal é hoje seu feudo natural, sem nenhuma contestação.” (1983:139).
Não podemos, porém, parar por aí. A literatura comparada admite definições e mais definições. Não nos cabe aqui exibi-las todas. Entretanto, pela recorrência com que foi encontrada em várias obras relativas à área, parece que a perspectiva utilizada por H.H.H.Remak é das mais aceitas, por abarcar mais amplamente o assunto. Remak considera a literatura comparada
o estudo da literatura além das fronteiras de um país em particular, e o estudo das relações entre literatura de um lado e outras áreas do conhecimento e crença, como as artes (pintura, escultura, arquitetura, música), a filosofia, a história, as ciências sociais (política, economia, sociologia), as ciências, as religiões, etc., de outro. Em suma é a comparação de uma literatura com outra ou outras, e a comparação da literatura com outras esferas da expressão humana. (CARVALHAL;1998:74)
Vê-se, então, que o comparativismo é campo fértil e vasto para abrigar estudos de natureza vária, seja das relações entre culturas literárias e artísticas além fronteiras geográficas, seja entre literatura e outras formas artísticas ou mesmo de outras áreas do conhecimento; seu objetivo final deve ser, assim, investigar que tipos de diálogos e olhares se estabelecem entre diferentes regiões e diferentes ambientes culturais e como tais diferenças interagem (ou não); que possibilidades tais comparações abrem para um estudo (criterioso) de fontes e influências; que importância ganha o leitor nessa aventura; qual o papel reservado ao tradutor, criador que é da ‘ponte necessária’ para a transmissão da cultura entre povos. Como um crítico da tradução, o comparatista pode ressaltar e aferir valores nas obras que analisa. Vê-se, já de início, que, por sua própria natureza, ou seja, pelas diversidades de perspectivas que abraça, a literatura comparada é uma área polimorfa, pois, conforme assevera Leyla Perrone-Moisés, ao seu âmbito de estudo acorrem vários enfoques: relações entre obra e obra; ou entre autor e autor; entre movimento e movimento; estudo da fortuna crítica ou da fortuna de tradução de um autor em outro país; estudo de tema ou de uma personagem em diferentes literaturas; ou seja, segundo o raciocínio da pesquisadora, a literatura comparada, “mais do que qualquer outra disciplina literária” é difícil de ser definida teórica e metodologicamente, devido à “vastidão de seu campo e da pluralidade de seus métodos” (1990:91). Disciplina ‘eclética’ por natureza, parece indiscutível que a literatura comparada tem trânsito livre em suas investigações sobre outras áreas artísticas e outros domínios do saber; ela “fornece à crítica literária, à historiografia literária e à teoria literária uma base fundamental.” (CARVALHAL: 1998:39). Não é sem uma ponta de humor (saudável, diga-se de passagem) que Brunel e seus companheiros de autoria de “Que é Literatura Comparada” acredita antes “na perenidade do comparatista como ‘especialista’ das generalidades” (BRUNEL, PICHOIS & ROUSSEAU:1983:141).
Em seu artigo “Observações Críticas a Respeito da Natureza, Função e Significado da História da Literatura Comparada”, Louis Paul Betz nos ensina que
Investigar como as nações aprenderam umas com as outras, como elas se elogiam e criticam, se aceitam e rejeitam, se imitam ou distorcem, se entendem ou interpretam mal, como elas abrem os corações ou se fecham umas às outras, mostrar que as individualidades, como períodos inteiros não são mais do que elos de uma cadeia longa e multifilamentada que liga passado a presente, nação a nação, homem a homem – estas, em termos gerais, são as tarefas da história da literatura comparada (COUTINHO & CARVALHAL:1994:54).
Hoje, a literatura comparada tem a seu dispor uma série de instrumentos que a auxiliam em seus estudos, sobretudo de fontes e influências literárias. Dentre esses destacam-se os estudos da estética da recepção, que dão ao leitor o status de ‘artista principal’ (NITRINI:1997:176); os estudos de intertextualidade , com Julia Kristeva investigando o texto em suas relações com o sujeito, o inconsciente e a ideologia; os estudos de tradução e a história comparada da tradução, ilustrando a influência de uma literatura em outra e também oferecendo uma “percepção substancial de suas fontes históricas e internas “ (COUTINHO & CARVALHAL:1994:55); a teoria dos polissistemas literários, onde Even Zohar explicita suas reflexões sobre a teoria da tradução e relação dialética entre as categorias ‘canônico’ e ‘não canônico’.
E com base nessa linha de raciocínio, seria possível tecer uma longa rede de reflexões sobre as múltiplas áreas do conhecimento de que se vale a literatura comparada para se firmar com a força que adquiriu ao final deste milênio. Entretanto, uma empreitada desse porte não é nosso objetivo aqui. Suficiente material para discussão já teremos, se nos restringirmos às ligações entre a literatura comparada e a tradução literária. Nossa preocupação aqui será tecer algumas considerações sobre o campo da tradução literária como meio de veiculação de cultura entre nações, assunto de óbvio interesse para os comparatistas em seus estudos das relações interliterárias e intraliterárias. Afinal, “conhecer a ressonância de uma tradução, das leituras críticas que ela provoca diz muito sobre a obra mas também sobre o sistema literário que a acolhe” (CARVALHAL: 1998:71).
Esse texto faz parte do artigo "Das relações entre literatura comparada e tradução literária: algumas considerações", escrito por Alzira L. V. Allegro, Mestre e Doutoranda em Letras (USP), professora do curso de letras, Tradutora/Interprete, foi retirado do site www.unibero.edu.br as 17:51 do dia 31 de Julho de 2012.
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